Las evaluaciones de rendimiento son fundamentales para garantizar el rendimiento y la productividad del negocio. Al igual que en cualquier otra empresa, en la empresa familiar también es clave realizar evaluaciones de rendimiento regularmente para cada miembro del equipo, independientemente de su relación familiar. Este proceso ayuda a identificar las áreas de mejora y subraya el hecho de que el avance y el crecimiento dependen del mérito y rendimiento de cada individuo.
Tener una estructura de gobernanza fuerte es esencial para mantener un negocio familiar estrictamente profesional. Esto puede implicar tener un consejo de administración con al menos algunos miembros independientes, estableciendo un comité de dirección o incluso contratando a un director ejecutivo no familiar. La estructura de gobernanza puede ayudar a garantizar que las decisiones se tomen en función del interés de la empresa, en lugar de en función de las relaciones personales y familiares.
El plan de sucesión es un aspecto importante, pero a menudo subestimado, de los negocios familiares. Una planificación de la sucesión efectiva puede ayudar a asegurar la continuidad y longevidad del negocio, además de prevenir conflictos familiares. También es importante involucrar a la próxima generación en la empresa familiar tan pronto como sea posible y proporcionarles la capacitación y la experiencia que necesitarán para asumir roles de liderazgo en el futuro.
La comunicación abierta y honesta y la resolución efectiva de conflictos son críticas en todas las empresas, pero particularmente en las empresas familiares, donde las emociones pueden estar más profundamente arraigadas. Al fomentar un ambiente donde todos se sienten cómodos expresando sus opiniones y preocupaciones, se puede minimizar los malentendidos y desacuerdos. Si surgen conflictos, deben ser tratados de manera justa y oportuna.
En algunos casos, puede ser beneficioso involucrar a un asesor externo. Esta persona puede proporcionar una perspectiva objetiva en situaciones en las que las emociones y las relaciones familiares puedan oscurecer el juicio. Además, un asesor externo puede tener la experiencia y las habilidades necesarias para aconsejar sobre cuestiones comerciales y operacionales complejas.
En conclusión, mientras que mantener un negocio familiar estrictamente profesional puede ser un desafío, es definitivamente posible al seguir los principios mencionados anteriormente. Establecer reglas claras, separar roles profesionales y familiares, realizar evaluaciones de rendimiento, establecer una fuerte estructura de gobernanza y un plan de sucesión efectivo son algunas de las claves para lograrlo.