Cuando hablamos de ESG, nos referimos a tres factores clave que ayudan a medir la sostenibilidad y el impacto ético de una empresa.
- Los factores medioambientales hacen referencia a cómo las operaciones de una empresa impactan el medio ambiente. Por ejemplo, estas pueden incluir políticas para reducir la huella de carbono, reciclaje, desecho de residuos y preservación de la biodiversidad.
- Los factores sociales se enfocan en cómo las empresas manejan las relaciones con sus empleados, proveedores, clientes y las comunidades donde operan. En esa línea, temas como los derechos humanos, beneficios laborales y responsabilidad con la comunidad son aspectos que se evalúan.
- Finalmente, los factores de gobernanza buscan analizar cómo se gestionan las empresas, abordando aspectos de transparencia en la gestión, ética corporativa, equidad en la distribución de beneficios y diversidad en los directorios.
Las empresas que adoptan enfoques de ESG buscan no solo maximizar las ganancias, sino también crear valor a largo plazo para sus inversores, personal, clientes y para la sociedad general. Sin embargo, ¿cómo se están adoptando estas prácticas y principios ESG en Latinoamérica?
En Latinoamérica, el concepto de ESG está siendo cada vez más reconocido y adoptado por diferentes empresas. Ya sea por un deseo auténtico de lograr cambios, bajo la presión de inversionistas preocupados por ESG, o por la necesidad de cumplir con regulaciones y estándares internacionales, las empresas latinas están haciendo esfuerzos significativos en esta dirección.
En términos medioambientales, las empresas en LATAM han iniciado diversas iniciativas. Por ejemplo, empresas como Natura & Co. y AB InBev, con operaciones en varios países de la región, han establecido objetivos ambiciosos de reducción de emisiones a 2030 y 2050, respectivamente.
Por otro lado, Falabella, uno de los retailers más grandes de la región, ha lanzado su “Estrategia de Sostenibilidad al 2025”, la cual incluye compromisos sobre reducción de residuos y de la huella de carbono.
En cuanto al apartado social, las empresas latinas han estado trabajando para mejorar las condiciones laborales, promover la igualdad de género y apoyar a las comunidades locales. Arcos Dorados, la mayor franquicia de McDonald’s en el mundo y con operación en 20 países de la región, destaca por su programa “Women at the Top”, destinado a aumentar la presencia de mujeres en puestos directivos.
En términos de gobernanza, cada vez más empresas en LATAM están buscando introducir mayor transparencia en sus operaciones y políticas de inclusión y diversidad. Algunas compañías latinas incluso han sido reconocidas por su desempeño en esta área. Tal es el caso de Banco Santander y BBVA, incluidos en la lista del Bloomberg Gender Equality Index, que destaca a las empresas comprometidas con la transparencia en la divulgación de información sobre género y avance de la igualdad.