La Industria Petróleo y Gas en México sigue siendo una de las más importantes y relevantes en la economía nacional, incluso en medio de los desafíos y cambios que se han presentado en los últimos años en el ámbito global. En este artículo, analizaremos de manera detallada las distintas aristas que conforman esta Industria. Desde su historia, ubicación geográfica, producción, actores principales, impacto económico y futuro. Además, abordaremos un tema crucial para garantizar su eficiencia, fortaleza y competitividad: el uso de las herramientas y soluciones financieras que ofrece Factoro en México mediante su producto Pronto Pago y sus socios bancarios, como BBVA e Intercam, que facilitan el factoraje a proveedores a las tasas más bajas en el país.
México posee una rica historia en la producción y comercialización del petróleo que se remonta a principios del siglo XX. En los años 20 y 30, México era el segundo productor de petróleo a nivel mundial, pero la situación cambió después de la expropiación de la industria por parte del Estado en 1938.
A partir de ese momento, Petróleos Mexicanos (PEMEX) ha sido el eje y motor principal de la Industria Petróleo y Gas en México. Sin embargo, en el año 2013 las reformas energéticas permitieron la llegada de nuevos jugadores al sector, apoyando así la inversión y desarrollo en el área de hidrocarburos.
México es un país altamente enriquecido en recursos naturales, especialmente en hidrocarburos. Sus principales áreas de producción se encuentran en la región del Golfo de México, al sur del país, y en la costa del Pacífico, al oeste. Entre las áreas con mayor potencial, encontramos la Cuenca de Burgos, los Chicontepec, el Cinturón Plegado de Perdido, el Sureste del país, así como la Plataforma de Yucatán.
Además, cabe mencionar que México es el décimo primer país en cuanto a reservas probadas de petróleo y el décimo cuarto en Reservas de Gas Natural, según el BP Statistical Review of World Energy 2021.
En 2020, la producción promedio de petróleo crudo en México fue aproximadamente de 1.69 millones de barriles diarios, mientras que en el gas natural alcanzó aproximadamente 5,000 millones de pies cúbicos por día. Esto representa una disminución en comparación con años anteriores, en parte debido a la caída en los precios del petróleo y la reducción de la demanda por la pandemia del COVID-19.
A pesar de las caídas en la producción y exploración, el Gobierno Federal actual sigue buscando mayores inversiones y proyectos que incrementen la producción de petróleo y gas. Algunos de los proyectos más importantes en desarrollo incluyen el campo Zama, que se espera inicie producción en 2023, y proyectos en aguas someras en el Golfo de México como Ichalkil y Pokoch.