Los propósitos financieros son fundamentales porque nos ayudan a tener un control sobre nuestros recursos, nos permiten plantear una estrategia de ahorro e inversión adecuada y nos preparamos para el futuro, ya sea para la compra de una casa, la educación de nuestros hijos o la jubilación.
Antes de fijar propósitos financieros, es esencial realizar un análisis detallado de nuestra situación actual. Esto incluye: conocer nuestros ingresos, nuestros gastos, nuestras deudas y nuestras inversiones. Aquí es donde se utiliza un presupuesto personal que nos permita visualizar hacia dónde se dirige nuestro dinero.
Los objetivos SMART son aquellos que son Específicos, Medibles, Alcanzables, Relevantes y Temporales. Aplicados al ámbito financiero, estos nos ayudan a establecer metas claras y alcanzables en el tiempo. Por ejemplo, en lugar de solo decir "quiero ahorrar más", podríamos plantearnos "quiero ahorrar $10,000 MXN en 12 meses".
No todas las metas financieras tienen la misma importancia o urgencia. Priorizarlas nos ayuda a enfocarnos en aquellas que generan un impacto más significativo en nuestra vida. Esto puede significar pagar deudas con altos intereses primero o comenzar a invertir para la jubilación cuanto antes.
Un presupuesto es una herramienta esencial para el manejo de las finanzas personales. Nos permite distribuir nuestros ingresos de manera que podamos cubrir nuestras necesidades básicas, pagar deudas y destinar una parte al ahorro e inversión.
Existen numerosas aplicaciones diseñadas para ayudar en la gestión financiera personal. Estas apps ofrecen funciones como el seguimiento de gastos, la planificación presupuestaria y consejos personalizados.
Una estrategia interesante para cumplir con los propósitos financieros es la automatización del ahorro e inversión. Se puede configurar una transferencia automática a una cuenta de ahorro o un fondo de inversión cada mes. Esto reduce la tentación de gastar ese dinero en otras cosas y asegura que se esté construyendo un futuro financiero.
Buscar la asesoría de un experto financiero puede ser una inversión valiosa. Un asesor financiero nos puede ayudar a establecer una estrategia personalizada según nuestros objetivos y circunstancias.
Esta estrategia implica ordenar las deudas de menor a mayor saldo pendiente y enfocar los pagos en liquidar la más pequeña mientras se realizan los pagos mínimos en las demás. Al liquidar la deuda más pequeña, se avanza a la siguiente hasta eliminarlas todas.
En contraste con la estrategia de bola de nieve, la estrategia de avalancha sugiere pagar primero las deudas con los intereses más altos y luego avanzar a las de intereses menores. Esto puede ahorrar dinero en intereses a largo plazo.