El retiro del dinero de tu Afore normalmente se realiza al momento de tu jubilación. Sin embargo, existen tres situaciones en las cuales es posible realizar un retiro parcial de tu Afore antes del retiro:
1. Desempleo: Si llevas más de 46 días consecutivos sin empleo, puedes solicitar un retiro parcial por desempleo. El monto a retirar depende del tiempo que lleves cotizando.
2. Matrimonio: Al contraer matrimonio, puedes solicitar un retiro por matrimonio equivalente a 30 días de tu salario.
3. Incapacidad o invalidez: En caso de que una enfermedad o accidente te genere una incapacidad total y permanente, puedes retirar el total de tus recursos.
Es importante recalcar que realizar un retiro parcial disminuirá el monto de tu pensión al llegar al retiro, por lo que se recomienda tener un manejo responsable de estos recursos y considerar otras alternativas antes de tomar esta decisión.
La pensión que recibirás al llegar a tu retiro dependerá del ahorro que acumules en tu Afore. Suponiendo un escenario en el que deseas recibir una pensión de 15,000 pesos mensuales durante 15 años (180 meses) deberías tener ahorrado aproximadamente un monto de 2,700,000 pesos.
Este monto es una aproximación y puede variar dependiendo de factores como la inflación, las tasas de interés o los cambios en la legislación. Se recomienda acercarte a tu Afore o a un asesor financiero para realizar un cálculo más preciso basado en tu situación actual y futura proyección.
No todas las Afores generan los mismos rendimientos y, por lo tanto, no todas te darán lo mismo al llegar a la jubilación. Por ejemplo, según datos de la CONSAR, el rendimiento neto promedio de las Afores en los últimos tres años (2017-2019) osciló entre 3.88% y 7.08% anual.
El rendimiento de una Afore depende de cómo invierte los ahorros de sus afiliados, que son regulados por la CONSAR según diferentes perfiles de riesgo asociados a la edad del trabajador. A mayor riesgo, mayor rendimiento potencial, pero también mayor posibilidad de sufrir pérdidas.
Además del rendimiento, es importante considerar factores como las comisiones que cobra cada Afore y la calidad de su servicio al cliente.
El monto que te pagará tu Afore al llegar a tu jubilación dependerá de tres cosas: el saldo acumulado en tu cuenta, el rendimiento que haya generado tu Afore y la edad a la que te retires.
Como se mencionó anteriormente, no todas las Afores pagan lo mismo. Para tener una idea de cuánto podrías recibir, puedes usar la calculadora de pensión de la CONSAR, que te permitirá proyectar el saldo que acumularías en tu cuenta de Afore al llegar a tu edad de retiro y el monto de la pensión que podrías recibir.
Elegir la Afore que más te conviene es una decisión muy personal que depende de tus necesidades y expectativas de futuro. A continuación, te presentamos algunos factores a considerar:
1. Rendimientos: Una de las principales consideraciones al momento de elegir una Afore son los rendimientos que ofrece. Consulta las estadísticas de rendimiento que publica la CONSAR para tener una idea de cuánto podría generar tu ahorro en cada Afore.
2. Comisiones: Es importante prestar atención a las comisiones que cobra cada Afore, ya que estas pueden mermar tus rendimientos. Compara las comisiones de las diferentes Afores antes de tomar una decisión.
3. Servicio al cliente: Una buena Afore debe brindar un servicio de calidad, con una atención rápida y eficiente. Considera la experiencia de otros usuarios y la reputación de la Afore.
4. Tecnología: Algunas Afores disponen de servicios en línea y aplicaciones móviles para facilitar la administración de tu cuenta. Si valoras estas comodidades, puede ser un factor a considerar.
5. Solidez financiera: Es importante que la Afore que elijas esté respaldada por una entidad financiera sólida y con buena reputación. Revisa la información financiera de las Afores y su historia en el mercado.
La Afore es una herramienta fundamental para garantizar un retiro digno. Aunque puede parecer un tema complicado, entender cómo funciona, qué beneficios ofrece y cómo maximizar su potencial es clave para asegurar nuestro bienestar en la vejez.
Asegúrate de elegir una Afore que se adapte a tus necesidades, monitorea constantemente el estado de tu cuenta y, si es necesario, descubre cómo puedes hacer aportaciones voluntarias para aumentar tu saldo.
Recordemos que mientras más temprano comencemos a ahorrar para el retiro, más capital tendremos al final de nuestra carrera laboral, lo que se traduce en una pensión más alta. Empieza hoy y disfruta de los beneficios mañana.