El IPAB cubre todo tipo de depósitos realizados en moneda nacional (pesos mexicanos) y en moneda extranjera, siempre y cuando estén domiciliados en México. Esto incluye las cuentas de cheques, las cuentas de ahorro, los depósitos a plazo, las cuentas de nómina, etc.
Es importante subrayar que el IPAB protege los depósitos y no a los bancos. Esto quiere decir que en caso de quiebra de una institución bancaria, el IPAB no tiene la responsabilidad de pagar a los acreedores del banco, sino solo a sus depositantes.
No todos los bancos en México están protegidos por el IPAB. Solo las instituciones bancarias que están autorizadas y reguladas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) están bajo la protección del IPAB.
Es fundamental, por lo tanto, que al abrir una cuenta bancaria se verifique si la entidad está autorizada por la CNBV y está protegida por el IPAB. Esta información puede encontrarse fácilmente en la página web de la CNBV y del IPAB.
En general, todos los bancos comerciales más grandes de México, como Bancomer, Banamex, Santander, entre otros, están protegidos por el IPAB. Sin embargo, existen ciertas entidades, en su mayoría pequeñas y no comerciales, que no forman parte de este sistema de protección.
El IPAB se financia principalmente a través de las contribuciones obligatorias que deben pagar las instituciones bancarias que están bajo su protección. Estas contribuciones son calculadas de acuerdo al tamaño y los riesgos de cada institución.
Si una entidad bancaria quiebra y el IPAB no tiene suficientes fondos para cubrir los depósitos asegurados, este puede emitir bonos de deuda en el mercado financiero para financiar la diferencia. Esta deuda se reparte entre todas las instituciones sujetas a su protección.
El proceso para realizar un reclamo ante el IPAB es relativamente sencillo. Cuando una entidad bancaria quiebra, el IPAB anuncia públicamente el inicio del proceso de pago a los depositantes. Los interesados deben acudir a las oficinas del IPAB o a cualquiera de las sucursales habilitadas por este para presentar su reclamo.
Es indispensable presentar una identificación oficial y cualquier documento que acredite la existencia del depósito en la institución bancaria. El IPAB se encarga luego de verificar la información y, si todo está en orden, procede con el pago del monto asegurado al depositante.
El IPAB juega un papel vital en la protección de los depositantes mexicanos. Su existencia y su trabajo continuo garantizan que, en caso de una crisis financiera, los ahorros de los mexicanos estén a salvo.
Por tanto, es vital para todos los depositantes comprender cómo funciona el IPAB y conocer sus derechos y obligaciones.
Así llegamos al final de este artículo sobre ¿qué es el IPAB y para qué sirve? Esperamos haber resuelto todas tus dudas. Recuerda que el conocimiento financiero es una herramienta clave para proteger tu dinero, así que sigue informándote y toma decisiones financieras inteligentes.