El Régimen Simplificado de Confianza (RESICO) es una nueva modalidad de tributación fiscal diseñada para facilitar y simplificar el proceso de pago de impuestos para las personas físicas en México. Este nuevo sistema, que entró en vigor en el año 2022, sustituye al Régimen de Incorporación Fiscal (RIF) y promete traer cambios significativos para los contribuyentes.
La implementación del RESICO se enmarca dentro de las reformas fiscales y económicas aprobadas por el gobierno mexicano con el objetivo de ampliar la base de contribuyentes y promover la formalización de las actividades económicas. Este artículo se dedicará a explicar en detalle qué es el Régimen Simplificado de Confianza y cómo funciona, explorando sus características, beneficios y requisitos para su adhesión.
El Régimen Simplificado de Confianza es una modalidad de tributación destinada a las personas físicas que llevan a cabo actividades económicas bajo ciertas condiciones. Este nuevo sistema fiscal busca alentar a más personas a cumplir con sus obligaciones tributarias al ofrecer tasas de impuesto sobre la renta (ISR) reducidas que oscilan entre el 1% y el 2.5%, dependiendo de los ingresos de cada contribuyente.
El RESICO es parte de una serie de regímenes simplificados que han sido implementados en México a lo largo de los años con el objetivo de facilitar el pago de impuestos. En el pasado, los contribuyentes han transitado por diversos regímenes, como el Régimen para los Contribuyentes Menores, el Régimen de Pequeños Contribuyentes (Repecos) y el Régimen de Incorporación Fiscal (RIF). Sin embargo, a partir de 2022, el régimen vigente es el RESICO.
El Régimen Simplificado de Confianza funciona de una manera bastante sencilla e intuitiva. A grandes rasgos, este esquema establece un sistema de tasas fijas de ISR basadas en los niveles reales de ingresos de las personas físicas. Así, los contribuyentes que se adhieran al RESICO deberán pagar un porcentaje de sus ingresos en concepto de ISR, sin tener en cuenta las deducciones.
El cálculo tanto para el pago provisional como para la declaración anual se realizará aplicando la tasa correspondiente (que oscila entre el 1% y 2.5% como ya mencionamos) al total de los ingresos efectivamente percibidos. Para ello, dichos ingresos deberán estar amparados por los respectivos comprobantes fiscales emitidos.
Lo que diferencia al RESICO de otros regímenes de tributación es que no contempla el uso de deducciones. Es decir, las personas físicas adheridas a este sistema no podrán reducir sus obligaciones fiscales a través de deducciones personales, como los gastos médicos u otros.
La adhesión al Régimen Simplificado de Confianza está abierta a todas las personas físicas que cumplan con ciertos requisitos. De acuerdo con la legislación vigente, pueden optar por este régimen fiscal los sujetos cuya totalidad de ingresos del ejercicio fiscal inmediato anterior no exceda de 3.5 millones de pesos.
Además, para adherirse al RESICO, es necesario que las actividades económicas que realice la persona física estén comprendidas dentro de los siguientes rubros: prestación de servicios profesionales, otorgamiento del uso temporal de bienes y realización de actividades empresariales. Esto incluye las actividades del primer sector económico, como las agrícolas, ganaderas, pesqueras y silvícolas.
No obstante, existen algunas restricciones. Por ejemplo, no podrán optar por el RESICO los socios o accionistas de personas morales o cuando sean partes relacionadas, las personas residentes en el extranjero con uno o varios establecimientos permanentes en el país o quienes excedan los 3.5 millones de pesos en cualquier momento del año.
Además, aquellos contribuyentes que incumplan con alguna de sus obligaciones fiscales podrán ser 'expulsados' del régimen. Esto incluye la omisión de tres o más pagos mensuales (consecutivos o no), la omisión de la declaración anual o la percepción de ingresos que se refieran a ciertos tratamientos fiscales preferentes.