El fraude de suplantación de identidad generalmente se logra en tres pasos:
1.) Recopilación de información del objetivo: Los estafadores pueden buscar la información necesaria para un ataque de suplantación de identidad a través de diversas prácticas ilegales o éticamente cuestionables, incluyendo hacking, fishing o comprando bases de datos en el mercado negro. Dentro de la información que puede recopilarse se encuentra: números telefónicos, correos electrónicos, información personal del objetivo (nombre, dirección, fecha de nacimiento) e incluso detalles de sus relaciones comerciales (banco, proveedor de telefonía móvil, etc.)
2.) Creación del mensaje fraudulento: Con la información obtenida, los estafadores crean mensajes de texto que parecen ser de una empresa confiable. Los mensajes se diseñan para provocar una acción inmediata, como hacer clic en un enlace que instala malware, o responder con información personal. Estos mensajes generalmente tienen un tono urgente, y sus asuntos varían desde notificaciones de fraude en la cuenta bancaria, hasta la necesidad de verificar detalles de la cuenta o actualizaciones de pedidos.
3.) Extracción de información o daños materiales: Cuando la víctima cae en la trampa y sigue las instrucciones del mensaje, los estafadores pueden extraer información personal o instalar software malicioso en el dispositivo de la víctima, llegando incluso al robo de identidad o al vaciado de cuentas bancarias.
Es fundamental estar alerta a las tácticas de los estafadores para poder protegerse. Aquí te brindamos algunas recomendaciones para detectar potenciales intentos de fraude:
1.) Análisis crítico de los mensajes de texto recibidos: Al recibir un mensaje inesperado de una empresa, es crucial analizarlo antes de tomar cualquier acción. ¿La empresa suele comunicarse por este medio? ¿El mensaje contiene errores gramaticales o de ortografía que una empresa profesional no cometería? ¿La URL del enlace parece auténtica? Estas son preguntas importantes que pueden ayudar a detectar intentos de fraude.
2.) Evita hacer clic en enlaces sospechosos: Es mejor hacer caso omiso a los enlaces enviados por SMS, sobre todo si estos requieren ingresar datos personales. Una mejor opción es visitar el sitio oficial de la empresa para corroborar que la información del mensaje es verídica.
3.) Verifica con la empresa: Si el mensaje parece sospechoso, es mejor contactar directamente a la empresa para confirmar si el mensaje es legítimo. Asegúrate de utilizar un número de contacto oficial y no el proporcionado en el mensaje sospechoso.
Si has sido víctima de un fraude por mensaje de texto, debes actuar rápidamente para minimizar los posibles daños. Aquí te dejamos algunos consejos:
1.) Contacta a tu banco o proveedor de servicios: Si has compartido detalles financieros o personales, contacta a tu banco o proveedor de servicios para notificarles sobre la situación. Ellos podrán asesorarte sobre los pasos a seguir, que pueden incluir un cambio de contraseñas, bloqueo de tarjeta de crédito, entre otros.
2.) Informa a la policía: Aunque pueda parecer un paso extremo, es importante denunciar estos incidentes a las autoridades. Esta acción puede ayudar a las autoridades a rastrear a los delincuentes y prevenir futuros fraudes.
3.) Informa el incidente a la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF): Este organismo oficial tiene la responsabilidad de proteger los derechos de los usuarios de servicios financieros en México, y puede ofrecerte orientación en caso de ser víctima de fraude.
4.) Cambia tus contraseñas: Si has compartido contraseñas o credenciales de inicio de sesión, cámbialas inmediatamente. Para mayor seguridad, considera usar un administrador de contraseñas que pueda generar y almacenar contraseñas seguras.
El fraude por mensaje de texto y suplantación de identidad es una amenaza real y creciente en nuestro mundo digital. Estos estafadores están constantemente ideando nuevas formas de engañar y defraudar a personas y empresas.
Es clave estar informado y mantenerse vigilante. Analizar críticamente cada mensaje de texto que recibimos, y nunca compartir información personal o financiera a través de enlaces enviados por mensaje de texto, puede ser nuestra mejor defensa contra este tipo de fraude.
Además, es importante recordar que las empresas legítimas nunca solicitarán información sensible, como contraseñas o números de tarjeta de crédito, a través de mensajes de texto. Si alguna empresa solicita este tipo de información, es probable que se trate de un intento de fraude.
En última instancia, si has sido víctima de un fraude por mensaje de texto, es crucial actuar rápidamente y seguir los pasos adecuados para minimizar los daños y prevenir futuras estafas. Recuerda, la información es nuestro mejor aliado para combatir este tipo de delitos cibernéticos.
El fraude por mensaje de texto y suplantación de identidad no solo puede resultar en pérdidas monetarias, sino también en el robo de nuestra identidad y violación de nuestra privacidad. Mantengámonos informados y protegidos, y hagamos nuestra parte para combatir este tipo de criminales.