Antes de sumergirnos profundamente en el tema, es importante clarificar la terminología. Cuando hablamos de gastos deducibles en facturación, nos referimos a aquellos costos que pueden ser reducidos de los ingresos a fines tributarios, con el objetivo de disminuir la base imponible y por ende, el monto a pagar en impuestos. Para los negocios en México, es esencial tener claridad sobre qué gastos pueden deducirse para poder optimizar la carga fiscal.
Básicamente, los gastos deducibles son aquellos costos necesarios para mantener y desarrollar la actividad de tu negocio. Estos pueden variar dependiendo del tipo de negocio que manejes. Por ejemplo, si manejas un restaurante, los ingredientes para preparar los platillos serían considerados gastos deducibles.
La clave está en que estos gastos deben ser justificados mediante facturas y deben estar en relación directa con la actividad económica que realices. Los gastos personales no pueden ser deducidos como gastos de negocio, a menos que se pueda demostrar que se utilizan directamente en el negocio.
Ahora vamos a explorar los tipos de gastos deducibles que normalmente se presentan en la mayoría de las empresas. Cabe recordar, que estos varían dependiendo de la actividad económica que se realice y de la legislación fiscal correspondiente.
Este es probablemente el gasto más significativo en la mayoría de las empresas. Los salarios, beneficios, contribuciones a la seguridad social, capacitación, entre otros, todos están dentro de la categoría de gastos de personal y son deducibles.
Incluyen costos de alquiler, servicios públicos, gastos de mantenimiento, seguros, entre otros. Todos estos son gastos necesarios para operar tu negocio y por lo tanto son deducibles.
Los gastos que estén destinados a publicidad y promoción de tu negocio son también deducibles. Esto incluye publicidad en línea, publicidad impresa, eventos promocionales, regalos corporativos, entre otros.