Para tener una comprensión completa de lo que es el interés compuesto, primero debemos partir desde la base, es decir, entender qué es el interés. En el ámbito financiero, el interés se refiere a la compensación que una persona debe pagar a otra por el uso de sus recursos, que generalmente son dinero. Pero, ¿qué quiere decir interés compuesto?
El interés compuesto, entonces, es aquel que se suma al capital inicial y sobre el cual se calcularán intereses futuros. Es, básicamente, el interés sobre interés. Se lo conoce comúnmente como "el interés del interés" e implica un efecto de acumulación de intereses que resulta en un crecimiento acelerado del capital.
Por ejemplo, si inviertes $1,000 en un banco y obtienes un interés compuesto anual del 5%, al final del primer año tendrías $1,050. Al final del segundo año, este interés se calculará no solo sobre los $1,000 iniciales, sino también sobre los $50 que ganaste de interés en el primer año. Entonces tendrías $1,102.5.
El Banco BBVA tiene una definición muy sencilla pero precisa del interés compuesto, describiéndolo como "la acumulación de intereses que se han generado en un período a la original cantidad de dinero". Según BBVA, este tipo de interés ofrece una alta rentabilidad a largo plazo, debido a la forma en que se acumula sobre sí mismo. En otras palabras, mientras más tiempo se mantenga el dinero invertido, más potencial tendrá de crecimiento.
La fórmula para calcular el interés compuesto es la siguiente:
A = P (1 + r/n) (nt)
Donde:
- A es el monto del dinero acumulado después de n años, incluyendo los intereses.
- P es el principal (el monto de dinero inicial).
- r es la tasa de interés anual (en decimal).
- n es el número de veces que el interés se aplica por periodo de tiempo t.
Por ejemplo, si invertimos $1,000 a un interés compuesto de 5% al año durante 2 años, y considerando que el banco nos acredita los intereses anualmente, tendríamos que:
A = $1,000 (1 + 0.05/1) (1*2), resultando en un monto total de $1,102.5 después de 2 años.