El Certificado de Sello Digital (CSD) se ha convertido en un requisito esencial para todas las empresas, emprendedores y personas físicas con actividad empresarial en México que desean emitir comprobantes fiscales digitales por internet (CFDI). Es importante entender en detalle qué es, para qué sirve, cómo se tramita y cuáles son sus implicaciones legales y técnicas.
En este artículo exhaustivo y pensado para resolver todas tus dudas, se explica claramente en qué consiste el certificado de sello digital, cómo obtenerlo y cuál es su utilidad real en los diferentes aspectos del ámbito fiscal mexicano.
A continuación, abordaremos cada aspecto relacionado con el CSD de manera concisa y fácil de comprender, resolviendo tus preguntas comunes y asegurándonos de mantener una mejor gestión del cumplimiento fiscal frente al Servicio de Administración Tributaria (SAT).
El Certificado de Sello Digital (CSD) es un archivo digital emitido y respaldado por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) con el objetivo principal de brindar seguridad y autenticidad a los comprobantes fiscales digitales por internet (CFDI), popularmente conocidos como facturas electrónicas.
Dicho certificado te permite sellar digitalmente tus facturas electrónicas, validarlas electrónicamente e identificar con claridad quién es el emisor auténtico del CFDI. De esta manera, previene la falsificación y protege la integridad de las transacciones electrónicas entre contribuyentes en México.
El CSD está basado en el protocolo de criptografía asimétrica, que consta de dos llaves digitalmente relacionadas entre sí pero diferentes:
- Llave privada: solo el contribuyente puede acceder a ella y debe conservarse de forma confidencial.
- Llave pública: sirve para verificar y validar la autenticidad de la información contenida en la factura electrónica.
El uso indispensable del CSD garantiza certeza jurídica tanto para los contribuyentes emisores como para quienes reciben facturas electrónicas.
El Certificado de Sello Digital expedido por el SAT presenta particularidades que debes conocer para comprender su funcionamiento y aprovechamiento adecuado:
Formato digital: El formato oficial del certificado es de tipo .cer (llave pública) para mayor seguridad. La llave privada se genera y entrega separadamente como un archivo .key.
Estándar criptográfico: Utiliza cifrado RSA 2048 bits, que asegura la confidencialidad e integridad de tus datos en una factura electrónica.
Validez temporal: Por cuestiones de seguridad, el CSD tiene vigencia limitada, típicamente de 4 años. Se debe renovar antes de su vencimiento a través del mismo procedimiento que para obtener un nuevo certificado.
Archivo XML: El sello generado con el CSD aparece dentro del archivo XML del CFDI emitido, garantizando su autenticidad e integridad y facilitando la validación ante el SAT o terceros receptores del documento.
Code Signing: El certificado debe estar protegido por contraseña encriptada, lo que impide el uso indebido en caso de sustracción o pérdida.
Desde la perspectiva jurídica y fiscal en México, el Certificado de Sello Digital es regulado principalmente por el Código Fiscal de la Federación y las resoluciones misceláneas fiscales emitidas por el SAT. Entre los principales aspectos legales destacan:
Es obligatorio para emitir CFDI válidos ante el SAT. Sin CSD activo no es posible emitir facturas electrónicas legalmente válidas.
El uso incorrecto, fraudulento o indebido del CSD puede acarrear sanciones considerables, desde multas hasta suspensión del certificado e incluso procedimientos legales.
El SAT puede cancelar o revocar temporalmente el certificado a los contribuyentes incumplidos o que presentan ciertas irregularidades fiscales, lo que impide la generación de más CFDI hasta regularizar su situación.
El uso legal del certificado está respaldado por el artículo 17-D del Código Fiscal de la Federación, detallando las funciones, requisitos y consecuencias asociadas a su emisión, uso, conservación y cuidado.