Aforo en el factoraje: qué es y cómo se calcula
El aforo en el factoraje define cuánto anticipo recibes por tu factura. Aprende qué es, cómo se calcula con ejemplos en pesos y qué factores lo mueven.

El aforo en el factoraje define cuánto anticipo recibes por tu factura. Aprende qué es, cómo se calcula con ejemplos en pesos y qué factores lo mueven.

Cuando cedes una factura a una financiera, casi nunca recibes el 100% de su valor por adelantado: una parte se retiene como reserva. Ese porcentaje retenido es el aforo en el factoraje, y entenderlo bien es lo que te permite saber de verdad cuánto dinero llegará a tu cuenta y cuándo. En esta guía te explicamos qué es, cómo se calcula tu anticipo con ejemplos en pesos y qué factores hacen que suba o baje.
El aforo en el factoraje es el porcentaje del valor de tu factura que la institución financiera retiene como reserva de garantía y no te entrega en el anticipo inicial. Si el aforo es del 10% sobre una factura de $250,000, recibes un anticipo cercano al 90% y el 10% restante se libera —menos comisiones e intereses— cuando tu cliente liquida la factura.
Dicho de otra forma: el aforo y el anticipo son las dos caras de la misma operación. Mientras mayor sea el aforo, menor será el anticipo que recibes de inmediato, porque la financiera se queda con un colchón más grande para cubrir posibles descuentos, notas de crédito o impagos.
Conviene aclarar una ambigüedad frecuente. Algunas instituciones usan la palabra "aforo" justo al revés: para referirse al porcentaje que sí te anticipan (el 90%), no a la reserva. Antes de firmar, confirma con tu factor a qué se refiere exactamente el número, para que no haya sorpresas al momento del depósito.
El cálculo básico es una resta sencilla sobre el valor de la factura. La financiera define un porcentaje de aforo (la reserva), te anticipa el resto y devuelve la reserva al cobrar. Veámoslo con una factura de $250,000 y un aforo del 10%:
| Concepto | Monto |
|---|---|
| Valor de la factura | $250,000 |
| Aforo (reserva del 10%) | $25,000 |
| Anticipo inmediato (90%) | $225,000 |
| Reserva que se libera al cobro | $25,000 (menos costos) |
El flujo típico, paso a paso, es este:
Ten presente que el aforo no es lo mismo que el costo del factoraje: el aforo se te devuelve, mientras que las comisiones e intereses son el precio del servicio. Para separar bien ambos conceptos, revisa cómo se integra el costo del factoraje antes de comparar propuestas.
El porcentaje de aforo no es fijo ni está marcado por ley: es una condición comercial que cada financiera ajusta según el riesgo de la operación. En la práctica, suele moverse por estos factores:
Recuerda que en cualquier operación intervienen varias partes —tu empresa como cedente, tu cliente como deudor y la financiera como factor— y el aforo refleja el riesgo que asume cada una.
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El aforo no es un costo perdido: es tu propio dinero que regresa una vez que tu cliente paga. La clave está en incorporarlo a tu planeación de flujo para no contar con recursos que todavía no llegan.
Antes de aceptar una propuesta, conviene que:
Visto así, el aforo es una herramienta para convertir tus cuentas por cobrar en liquidez de forma ordenada y sin sorpresas. El factoraje financiero en México se rige por la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito (LGTOC); si tienes dudas sobre condiciones o costos de una institución, la Condusef es una referencia útil para orientarte.
El aforo no es un cobro: es una reserva de tu propio dinero que la financiera retiene temporalmente y te devuelve cuando tu cliente paga la factura, descontando comisiones e intereses. Lo que sí representa un gasto son esas comisiones e intereses, no la reserva.
El anticipo es el porcentaje del valor de la factura que recibes de inmediato; el aforo es el porcentaje que se retiene como reserva. Juntos suman el total: si el aforo es del 10%, el anticipo ronda el 90%. Puedes profundizar en cómo funciona el anticipo de facturas para entender el otro lado de la operación.
No hay un aforo fijo marcado por ley: es una condición comercial que cada financiera define según el riesgo de la operación, el perfil del deudor y el plazo. Por eso conviene pedir el número por escrito y compararlo entre varias opciones.
En muchos casos sí. Con un buen historial de pago de tus clientes, operaciones recurrentes y documentación en orden, es común que el aforo pueda ajustarse con el tiempo. Presentar información clara del deudor suele ayudar a mejorar las condiciones.